La
destilería del Licor de Amapola se abre al público. Esta sustancia divina
creada por nosotros, dos individuos comunes, con desajustes mentales y virtudes,
se empezará a distribuir a medida que os bebáis nuestras palabras gradabas aquí.
Hay una razón especial por la que el granero virtual en el que se producirá
este producto abra sus puertas precisamente el día de hoy. Durante esta jornada
se celebra que hace algún tiempo mi compañera de aventuras y desventuras de
tinta vio por primera vez la luz del sol. Esto es, de algún modo, una especie
de regalo de cumpleaños, ya que las
entradas que escribamos permanecerán en la red por toda la eternidad.
¿Qué
es Licor de Amapola? Se trata de un brebaje retórico con el que nosotros
expulsamos el mal de nuestras almas, echamos lo oscuro de nuestras mentes y con
el que desahogamos nuestras penas. Las propiedades curativas y tranquilizantes
de la amapola se unen al efecto etílico del licor alcohólico. Nuestro objetivo
es deshacernos de todo aquello negativo que gestamos en nuestro interior y,
además, induciros a una especie de estado catártico durante los segundos que
tardéis en consumir el líquido oracional.
No
voy a extenderme mucho más, pues nuestros escritos serán, en su mayoría, breves
y concisos con el fin de poder actualizar más a menudo. Lo único que estoy
haciendo ahora es dando el disparo de salida para sobresaltar a mi camarada y que así despierte. Al final de cada texto podréis ver la firma de su autor para que
no haya confusiones, pero, de hecho, una de las características del alcohol es
su poder para crear caos, por lo que poca importancia tendrá quién haya escrito
qué.
Lo
que aquí haréis correr por vuestras gargantas serán situaciones personales e
incluso relatos fantásticos basados metafóricamente en nuestras vidas o no. El licor es dulce, así que a pesar de desahogar nuestra amargura en ocasiones, podréis entreteneros de todos modos y de un modo agradable.
Por
último quisiera disculparme con mi alma gemela aquí, en este rincón de la
Web. No creo que le haga mucha gracia que
le restriegue el paso del tiempo por los morros, pero solo estoy celebrando que
hace unos años nació alguien con quién podría compartir todo esto que a partir
de ahora podréis leer. ¿Quién puede imaginar lo que depara el futuro? Es
curioso. El primer consejo que os puedo dar es: No os estanquéis, no creáis que
tenéis lo mejor. Siempre podéis seguir mejorando. Siempre podréis evolucionar
como personas. Preguntaos el por qué de lo que sentís y planteáoslo.
Y
ahora… Vislumbrad como entran los retazos de luz a través de nuestros portones
entreabiertos.
Y toda esa luz ilumina el hermoso (¡ups!) semblante de mi compañera. ¡Adelante!
1 comentarios:
Esperando el Primer sorbo del Licor de Amapola con ansia, esperemos que sea un licor que cambie el sabor con cada trago y tampoco se quede estancado :).
PD: Felicidades a la compañera.
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