Afterlife



De esto que hasta los sueños te hacen ver que no vives donde perteneces.
La apasionante oniria del escape deja a los resquicios del deseo fluir en la abstracción de la via láctea de tu cerebro, mandando a tus ojos imágenes paradisiacas en la metafísica de la inconsciencia.
Despertar con las ganas de fuga en tus pies, y las de huida en el corazón, pero las de miedo en la mente. Tan solo puedes quedarte a esperar, y ver pasar el presente estático.
Llena tus ojos de lágrimas pero no tu alma de esperanzas, es la frustración tu amiga y la impotencia la que te da de beber. Éste oxigeno me oxida por dentro.

Es el escape la ambrosía que anhelo. Destino, préstame del néctar de la ilusión, de las esperanzas vacías y de las sonrisas forzadas, pero de lo efímero de la felicidad. Tan solo quiero respirar lo tangible de la dicha, tan solo unos segundos.
Hado, voy a rezarte, voy a suplicarte. Pon tus ojos de fortuna en mis próximos pasos, mantenme de pie con mentiras y dando tumbos, pero nunca de rodillas. No dejes que me echae las manos a la cara para tapar mis sentidos de la panorámica de realidad, solo anestésiame de ella y se el viento que me empuje hacia delante. Que prefiero el engaño al insomnio.

La rutina se ha apoderado de mis noches en vela y ha poseído mis mañanas de melancolía. Y  junto con la oscuridad ha creado un aura de desolación tan densa, que se ha pegado en mis pestañas, con cada parpadeo se me cierran más los parpados.
Dame la energía para seguir caminando.

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